
Su historia comenzó en un liceo comercial de Santiago y continuó entre el mundo de las empresas y las aulas. Hoy, como director de Carreras de Administración y Comercio de IP San Sebastián, pone esa experiencia al servicio de una formación flexible, pertinente y centrada en las personas.
Hay historias profesionales que se construyen a partir de grandes decisiones. Otras comienzan mucho antes, en los esfuerzos cotidianos, en las oportunidades que aparecen y en la voluntad de seguir adelante incluso cuando el camino exige sacrificios. La historia de Francisco reúne ambas dimensiones: la de un profesional que ha construido una extensa trayectoria en educación y la de una persona que conoce, el valor de acceder a nuevas oportunidades a través del aprendizaje.
Cursó sus estudios secundarios en un liceo comercial de Santiago, donde obtuvo el título de Agente Comercial. Más adelante, mientras estudiaba Técnico de Nivel Superior en Comercio Exterior, trabajó como garzón y bartender para financiar su formación. Una etapa que hoy adquiere especial significado al mirar a los estudiantes que, al igual que él, compatibilizan responsabilidades laborales, personales y académicas para alcanzar sus metas.
Trayectoria que conecta
Es Ingeniero en Administración de Empresas de la Universidad Arturo Prat, tiene un postítulo en pedagogía de la Universidad Católica de Valparaíso y es Magíster en Dirección y Liderazgo para la Gestión Educacional de la Universidad Andrés Bello. A lo largo de su recorrido ha formado parte de instituciones como CFT ENAC, INACAP, Santo Tomás y AIEP, acumulando más de 20 años de experiencia en educación.
Su carrera ha transitado entre la industria y la formación de personas. Su experiencia en los sectores farmacéutico y financiero como analista de comercio exterior, y en el gastronómico en el área de operaciones, donde asumió responsabilidades de liderazgo, le permitió conocer las exigencias de las organizaciones y comprender las competencias que el mundo del trabajo demanda. Esa sensibilidad le ha permitido comprender que la flexibilidad formativa no es únicamente una característica de la organización académica.
Uno de los aportes que marca la trayectoria de Francisco es su capacidad para conectar la formación académica con las necesidades del entorno laboral, comprendiendo que preparar profesionales implica mucho más que transmitir contenidos: requiere desarrollar habilidades, criterio, iniciativa y capacidad de adaptación.
Su trabajo en gestión académica y curricular, docencia, prácticas laborales, vinculación con el medio he innovación, ha estado relacionado con ese propósito. En el Instituto, la experiencia de Francisco representa una oportunidad para seguir fortaleciendo la pertinencia de las carreras de Administración y Comercio, promoviendo una formación conectada con los cambios del sector productivo, el emprendimiento y las nuevas competencias que demanda el mundo del trabajo.
“Así como la educación me abrió oportunidades para crecer profesionalmente, la lectura y el cine han sido espacios que me han permitido mantener la curiosidad, aprender constantemente y desarrollar una visión más amplia de las personas y de la sociedad”, comparte el director.
Su aporte al Proyecto Educativo del Instituto encuentra sentido en esa conexión entre experiencia, compromiso y propósito: donde los estudiantes puedan desarrollar sus competencias y construir sus propios proyectos de vida.
Quizás allí radique una de las dimensiones más humanas de su liderazgo: conocer el valor de una oportunidad porque cuando la educación abre caminos, su impacto no termina en quien aprende: también alcanza a las familias, las comunidades y al futuro que, entre todos, somos capaces de construir.