La educación online ya no representa una alternativa excepcional. Es una modalidad que crece y se ha instalado en el sistema de educación superior, respondiendo a un nuevo perfil de estudiante: personas adultas que trabajan, tienen responsabilidades familiares y buscan especializarse para acceder a mejores oportunidades laborales.
Según el informe de Matrícula 2025 del Servicio de Información de Educación Superior (SIES), la matrícula en programas a distancia aumentó un 131, 2% en los últimos cinco años y un 644,3% durante la última década. Solo entre 2024 y 2025 ingresaron más de 25 mil nuevos estudiantes, consolidando a la modalidad online como la de mayor crecimiento del sistema.
Este fenómeno tiene una explicación. De acuerdo con el estudio “Caracterización de la Educación Superior Técnico Profesional en Modalidad Virtual y sus Estudiantes en Chile”, elaborado por Vertebral, casi nueve de cada diez estudiantes online trabajan mientras estudian y la mayoría tiene 30 y 40 años. Además, más del 75% corresponde a la primera generación de su familia en acceder a la educación superior, reflejando el importante rol de esta modalidad como motor de movilidad social.
La principal razón para elegir estudiar online es la posibilidad de compatibilizar la formación con el trabajo y la vida familiar, una necesidad que ha impulsado a las instituciones a desarrollar programas más flexibles, con clases asincrónicas, acompañamiento y acceso permanente a plataformas digitales.
En cuanto a la empleabilidad, las proyecciones también son alentadoras. Según datos de MIFuturo.cl, las carreras vinculadas a la ingeniería, administración, recursos humanos, logística, informática y sector público presentan algunos de los mayores índices de inserción laboral del país. Entre ellas destacan Ingeniería en Administración mención Seguridad Privada (99,3%), Ingeniería en Recursos Humanos (95,2%), Administración Pública (94,5%) e Ingeniería Industrial (94,3%).
El área tecnológica mantiene una tendencia especialmente favorable. Ingeniería en Informática continúa siendo una de las carreras con mayor proyección debido a la creciente demanda por profesionales especializados en desarrollo de software, análisis de datos, trasformación digital y ciberseguridad. Esta última especialización presenta una de las mayores proyecciones salariales del mercado, con remuneraciones que superan los $3 millones mensuales en perfiles de mayor experiencia.
En este escenario, instituciones como Instituto Profesional San Sebastián han fortalecido su oferta online para responder a las necesidades de un estudiante que busca mucho más que un título. La flexibilidad para compatibilizar estudio, trabajo y vida familiar, junto con programas alineados a las necesidades del mercado laboral, permiten que más personas continúen desarrollando su carrera profesional sin interrumpir su vida laboral.
Elegir una carrera, ya no depende solo de la vocación. También implica analizar empleabilidad, proyección, remuneraciones y la posibilidad de seguir aprendiendo durante toda la vida. La educación online está demostrando que es posible alcanzar ese equilibrio, acercando la formación superior a quienes, hace algunos años, difícilmente habrían podido acceder a ella.
