¿Cómo puede la tecnología ayudar a una escuela pública rural a ganar tiempo, mejorar sus procesos y ofrecer nuevas oportunidades a sus estudiantes? Esa fue la pregunta que dio origen al trabajo colaborativo entre IP San Sebastián y la Escuela Básica Chorombo Bajo, de la comuna de María Pinto.
A través de una Solución Tecnológica desarrollada en el marco de la Docencia Vinculada, estudiantes y docentes abordaron necesidades concretas del establecimiento: un modelo de red integral para ampliar la conectividad a aulas y dependencias administrativas; un sistema automatizado de registro de asistencia mediante reconocimiento facial; y un sistema programado de riego para mantener las áreas verdes durante fines de semanas y períodos de receso. Siendo la solución Gestor Documental Institucional la desarrollada en esta primera etapa y donde, se digitalizan documentos, contribuyendo a su búsqueda y optimización de tiempos.
Más que un ejercicio académico, la experiencia permitió que los estudiantes conocieran directamente la realidad de una escuela pública rural y pusieran sus conocimientos al servicio de desafíos que impactan su gestión cotidiana.
“Para nosotros ha sido muy significativo que nuestros estudiantes puedan conocer una realidad distinta, comprender sus necesidades y descubrir que la tecnología no es un fin en sí mismo, sino una herramienta para mejorar la vida de las personas. Esta experiencia les permitió aprender desde un desafío real y aportar, desde sus competencias, a una comunidad educativa”, explica Bárbara Walker, docentes coordinadora de Vinculación con el Medio del Instituto.
Desde la escuela valoraron especialmente el vínculo generado y el rigor técnico de las propuestas. “El trabajo desarrollado por los estudiantes y docentes demuestra un compromiso concreto con la educación pública. Lograron transformar necesidades operativas reales de nuestra escuela en propuestas técnicas pertinentes a nuestra realidad territorial, y para nuestros niños también es muy valioso visualizar cómo la tecnología puede aplicarse a su entorno cotidiano”, destaca Patricia Gajardo, directora de la Escuela Básica Chorombo Bajo.
Entre los impactos esperados se encuentra reducir tiempos destinados a procesos administrativos, facilitar el acceso a recursos digitales, fortalecer la gestión de asistencia y contribuir al uso eficiente del agua en las áreas verdes del establecimiento.
El desafío ahora es avanzar desde el diseño hacia la implementación. Para ello, la escuela busca continuar fortaleciendo la alianza con IP San Sebastián.
Así, una necesidad de la educación pública se convierte en una oportunidad formativa.
