Formar profesionales de la salud es, ante todo, una tarea profundamente humana. Implica conocimientos técnicos, sí, pero también compromiso ético, sensibilidad social y una comprensión real de las personas y sus contextos. Esa convicción atraviesa la trayectoria de Camila Torres Muñoz, directora Sectorial de Salud del Instituto Profesional San Sebastián, cuya experiencia profesional y vocación educativa han sido un aporte sustantivo al Proyecto Educativo Institucional y a la construcción de trayectorias formativas inclusivas y de calidad.
Kinesióloga de formación, titulada en IPCHILE, Camila inició su camino profesional en el ámbito clínico, donde el contacto directo con las personas marcó su mirada. Pronto comprendió que su aporte iba más allá de la atención individual: formar a quienes cuidarían de otros se convirtió en un propósito que encaminó su desarrollo profesional.
Ese tránsito la llevó a especializarse en educación superior, cursando un Magíster en Educación con mención en Docencia para la Educación Superior en la Universidad UCINF, y un Magíster en Dirección y Liderazgo para la Gestión Educacional en la Universidad Andrés Bello. A ello se suma una sólida formación en liderazgo, gestión estratégica, evaluación por competencias, diseño curricular, calidad educativa e incluso actualización clínica, reflejo de una profesional que cree en la mejora continua como principio de vida.
Trayectoria al servicio
Con más de diez años de experiencia en instituciones de educación superior técnico-profesional, Camila ha ocupado cargos directivos clave en el ámbito de la salud, la gestión curricular y la vinculación con el medio. Fue directora nacional de la Escuela de Salud en IPChile, además de Coordinadora de Escuela y directora Interina de Desarrollo e Innovación Curricular, liderando procesos de actualización académica, fortalecimiento docente e innovación pedagógica.
Su experiencia como diseñadora curricular e instruccional en instituciones educativas y organismos públicos como el Servicio Médico Legal (SML), junto con su rol como asesora en proyectos de inclusión en educación superior del SENADIS, le han otorgado una mirada intersectorial e inclusiva, donde la diversidad y el acceso equitativo a la formación son ejes centrales.
Formación Sin Barreras
En el Instituto, ha puesto su experiencia al servicio de un objetivo claro: garantizar una formación en salud pertinente, rigurosa, que reconozca las trayectorias diversas de los estudiantes y los prepare para enfrentar los desafíos reales del sistema sanitario.
Esa visión se alinea con el Proyecto Educativo del Instituto, donde la formación sin barreras no es un eslogan, más bien una práctica concreta que se refleja en decisiones y una cultura académica más inclusiva y humana.
Quienes trabajan con Camila destacan su capacidad de escuchar y su convicción de que los equipos se construyen desde la confianza y el propósito compartido, reforzando su mirada sistémica de la educación, conectada con las necesidades del entorno y del país.
Su legado se expresa en procesos fortalecidos, respeto y humanidad y, sobre todo, en estudiantes que encuentran la formación en salud una oportunidad real de desarrollo profesional y personal, un camino de transformación social.
