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Lo que realmente busca hoy el mercado laboral en Chile

Durante años la pregunta parecía tener una sola respuesta: estudiar una carrera profesional era el camino natural para acceder a mejores oportunidades laborales. Sin embargo, el escenario cambió. La transformación digital, la automatización y la creciente especialización de las industrias están modificando las necesidades de contratación de las empresas, que hoy buscan talento con competencias concretas, capacidad de adaptación y disposición para aprender de manera permanente.

Aunque, según el último informe del INE, el desempleo en Chile alcanzó un 9,1% durante el trimestre febrero-abril de 2026, existen sectores donde ocurre el fenómeno contrario: cientos de vacantes permanecen abiertas porque no existen suficientes personas con las habilidades que demanda el mercado. Tecnología, minería, logística, energía, industria y ciberseguridad lideran esta tendencia.

En este nuevo contexto, la discusión dejó de ser si conviene estudiar una carrera técnica o profesional. La verdadera pregunta es qué competencias necesita el mercado y cómo adquirirlas.

Las empresas continúan requiriendo profesionales capaces de liderar proyectos, gestionar equipos, diseñar estrategias e impulsar procesos de innovación. Paralelamente, necesitan técnicos especializados que operen nuevas tecnologías, administren procesos automatizados, mantengan sistemas críticos y ejecuten funciones altamente calificadas.

En áreas como informática, conectividad y redes, ciberseguridad, automatización industrial, logística, prevención de riesgos y análisis de datos, la demanda por ambos perfiles continúa creciendo. De hecho, las empresas priorizan hoy las habilidades demostrables, certificaciones y experiencia práctica por sobre las rutas tradicionales de formación.

El desafío ya no consiste únicamente en obtener un título. El dominio de inglés, el manejo de herramientas digitales, la analítica de datos y el uso de inteligencia artificial también comienzan a marcar diferencias importantes tanto en empleabilidad como en niveles salariales.

En este escenario, la educación técnico profesional responde a las necesidades del mercado productivo, mientras que las carreras profesionales forman especialistas para los procesos de transformación de las organizaciones. Entonces, más que competir, ambos niveles de formación se complementan. Incluso técnicos continúan posteriormente estudios profesionales y profesionales regresan a especializarse mediante diplomados, certificaciones, nuevas carreras u otros, entendiendo que la actualización permanente es hoy uno de los principales factores de empleabilidad. Porque, finalmente, el profesional más valorado no es quien termino de estudiar, más bien, quien no dejó de aprender.