Con una temática profundamente vinculada al quehacer clínico y a la responsabilidad profesional en salud, el Instituto Profesional San Sebastián Sede Concepción, iniciará su Año Académico 2026 con la Clase Inaugural titulada “Vocación en el Quirófano. Donde el Conocimiento se Transforma en Esperanza”.

La clase será liderada por el cirujano digestivo y subdirector médico del Hospital Guillermo Grant Benavente de Concepción, doctor Rodrigo Torres-Quevedo Quevedo, quien abordará el rol crítico que cumple la instrumentación quirúrgica en el funcionamiento seguro y eficiente de los pabellones.
La instrumentación quirúrgica emerge como un actor fundamental en la prevención de eventos complejos intraoperatorios, asegurando la correcta preparación del entorno quirúrgico, el cumplimiento de protocolos, la disponibilidad instrumental y la coordinación efectiva con cirujanos y equipos de enfermería.
Formación con sentido de responsabilidad
Abordar la seguridad del paciente es parte integral de la formación de los futuros profesionales. En ese contexto, el objetivo principal de la clase se enfocará en analizar el rol estratégico de la instrumentación quirúrgica en la eficiencia clínica del pabellón, destacando su impacto directo en la seguridad del paciente y en el trabajo colaborativo del equipo de salud.
Los estudiantes deben considerar aspectos claves como la comprensión del rol y responsabilidades del instrumentista quirúrgico, la identificación de factores críticos que inciden en la seguridad durante el acto quirúrgico y la relevancia de la coordinación entre cirujano, enfermería e instrumentación para mejorar los resultados clínicos.
El doctor Rodrigo Torres-Quevedo Quevedo, destacó que estás instancias nos permiten “reflexionar sobre el verdadero sentido de nuestra labor en salud, donde cada aprendizaje y habilidad aprendida tendrá un impacto directo en la vida de las personas. Para los estudiantes comprender la vocación desde el inicio de su formación es clave para construir una práctica comprometida, humana y de excelencia”.
Cada acción dentro del pabellón tiene consecuencias directas en la vida de las personas, reforzar la importancia de la precisión técnica, la comunicación efectiva y el cumplimiento riguroso de protocolos, permite comprender que la instrumentación quirúrgica se trata de una labor que exige rigurosidad, concentración y un alto sentido ético, considerando que los pacientes depositan su confianza -y muchas veces su vida-en manos de equipos de salud.
