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Educación online en Chile: ¿existe hoy un verdadero financiamiento para quienes quieren avanzar?

La educación online dejó de ser una alternativa secundaria. Hoy, representa una de las modalidades de mayor crecimiento en Chile y responde a una necesidad concreta de miles de personas que buscan estudiar mientras trabajan, forman una familia o intentan mejorar sus oportunidades laborales.

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Sin embargo, mientras la educación virtual avanza, el financiamiento parece quedar atrás.

Actualmente, el sistema de apoyo financiero para estudiantes de modalidad online sigue siendo limitado y presenta vacíos importantes. La gratuidad, por ejemplo, no aplica para carreras 100% online, dejando fuera a un segmento creciente de estudiantes que justamente necesita mayor flexibilidad para acceder a la educación superior.

En el caso de Instituto Profesional San Sebastián, el 75% de los estudiantes pertenecen a la modalidad online, reflejando una transformación evidente en la forma en que hoy las personas deciden estudiar. Además, un 14% utiliza el Crédito con Aval del Estado (CAE) como principal herramienta de financiamiento, convirtiéndose en uno de los pocos instrumentos compatibles con esta modalidad.

El CAE ha permitido acceso a estudios superiores. El Estado y la institución educativa actúan como garantes y eso facilita el acceso al crédito sin necesidad de avales familiares. Pero la pregunta que hoy debemos hacernos es otra: ¿es suficiente para responder al nuevo perfil del estudiante chileno?

La educación superior ya no está compuesta únicamente por jóvenes recién egresados de enseñanza media. El sistema está incorporando a un número creciente de estudiantes adultos, muchos mayores de 35 años, que deben compatibilizar estudios con responsabilidades laborales, económicas y familiares.

Institutos profesionales han debido generar becas internas, descuentos y convenios propios, pero el desafío requiere una conversación más amplia y estructural. Hay que considerar que la formación de profesionales fortalece el capital humano y aporta al desarrollo productivo del país.

En ese contexto, desaprovechar el potencial de la educación online por falta de mecanismos de financiamiento más amplios y modernos parece una oportunidad que no debemos dejar pasar.

Natalia Gajardo MejíaDirectora de Financiamiento Estudiantil